El estudio Monomarentalidad y Vivienda. Análisis de la realidad habitacional de las jefas de familia, pretende comprobar si el hecho de ser monomarental, al ser un modelo familiar en el que existe una solas persona adulta como una única proveedora económica y de cuidados, funciona como un factor estructural de vulnerabilidad en el contexto de un mercado de vivienda saturado.
Este estudio se conforma en gran parte a través de los resultados obtenidos de una encuesta realizada a casi 500 mujeres monomarentales elegidas de manera aleatoria entre las redes de colaboración de FAMS, en base a 4 módulos que atienden respectivamente a los indicadores sociodemográficos, a la convivencia y las estrategias habitacionales de las familias monomarentales encuestadas, a los tipos de vivienda y a las dificultades de acceso a la vivienda a la monomarentalidad.
La monomarentalidad en el ámbito de la vivienda también está invisibilizada ya que la reciente Ley 12/2023 por el Derecho a la Vivienda, a pesar de constituir un avance en el enfoque garantista, presenta como limitación fundamental no reconocer explícitamente a las familias monomarentales como colectivo de espacial vulnerabilidad.




















